El Alefato o Alfabeto Hebreo - Significado de las 22 Letras del Alfabeto Hebreo

El Alefato o Alfabeto Hebreo, algunas veces denominado mediante su forma hebrea álef-bet (אָלֶף-בֵּית), es la serie formada por las consonantes hebreas. Está compuesto por 22 caracteres, de los cuales cinco tienen una grafía distinta al final de las palabras. Se utiliza para escribir el idioma hebreo, el yidish y, en menor medida, el judeoespañol.

El Álef-Bet es propia y originalmente un abyad, es decir, sólo contiene caracteres consonánticos. La puntuación diacrítica de los masoretas se utiliza únicamente como una ayuda en el aprendizaje del idioma, ya que originalmente el idioma hebreo, ya sea moderno o antiguo, no la utiliza, es el lector quien la provee.

El hebreo arcaico se empleó desde su creación hasta los patriarcas. El hebreo antiguo aparece en la época de los Reyes (Saúl, David, Salomón, etc.), y el hebreo cuadrado o moderno aparece por primera vez en el siglo III a. C.

 

Letra

א

ב

ג

ד

ה

ו

ז

ח

ט

י

כ

Nombres

Alef (אל"ף)

Bet (בי"ת)

Guímel (גימ"ל)

Dálet (דל"ת)

Hei (ה"א)

Vav (ו"ו)

Zayn (זי"ן)

Jet (חי"ת)

Tet (טי"ת)

Yod (יו"ד)

Kaf (כ"ף)

Pronunciación

/ʔ/

/b/, /v/

/g/, /ʤ/

/d/, /ð/

/h/, /ʔ/

/v/, /β/, /o:/, /u:/, /w/

/z/, /ʒ/

/x/

/t/

/j/, /i/, /y/

/k/, /χ/

Letra

ל

מ

נ

ס

ע

פ

צ

ק

ר

ש

ת

Nombres

Lámed (למ"ד)

Mem (מ"ם)

Nun (נו"ן)

Sámaj (סמ"ך)

Ayin (עי"ן)

Pei (פ"א)

Tzadi (צד"י)

Qof (קו"ף)

Resh (רי"ש)

Shin (שי"ן)

Taf (ת"ו)

Pronunciación

/l/

/m/

/n/

/s/

/ħ/

/p/, /ʔ/, /f/, /β/

/vvʦ/, /tʃ/

/k/

/ʁ/

/ʃ/, /s/

/t/, /θ/

Letras Sofit

Existen 5 letras hebreas que son reemplazadas gráficamente por otras con igual sonido y nombre cuando aparecen al final de una palabra, llamadas sofit. La palabra kamnafetz sirve para recordar los nombres de las cinco letras sofit existentes.

 

Letra

ך

ם

ן

ף

ץ

Nombres

Kaf Sofit (כ"ף סופית)

Mem Sofit (מ"ם סופית)

Nun Sofit (נו"ן סופית)

Pei Sofit (פ"א סופית)

Tzadi Sofit (צד"י סופית)

Pronunciación

/χ/

/m/

/n/

/p/, /ʔ/, /f/, /β/

/ʦ/, /tʃ/

 

El Significado Místico de las Letras Hebreas

Los 32 Senderos de Sabiduría corresponden a los 10 números que en el lenguaje cabalístico se traducen en 10 Esferas o Sefirot, y las 22 letras del alfabeto Hebreo divididas en tres grupos, Madres, Dobles y Simples:

  • Diez números descritos a través de las 10 Sefirot.
  • Las 22 letras del alfabeto Hebreo: Tres letras “Madres” (א מ ש)
  • Siete letras “Dobles” (ב ג ד כ פ ר ת)
  • Doce letras “Simples” (ה ו ז ח ט י ל נ ס ע צ ק)

Un resumen de su significado podría decirse como que las tres “Madres” se corresponden con las tres letras que forman el nombre divino (yud, he, vav), las siete “Dobles” con los siete días de la semana y las doce “Simples” con los doce meses del año, así como las doce tribus de Israel.

A través de las 22 letras y las 10 Sefirot pueden realizarse permutaciones.  

 

 

Significado de las 22 Letras del Alfabeto Hebreo

א ALEF - La Paradoja

Di-s y Hombre. Es la primera letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 1. Representa la Presencia Divina. Su valor es Uno.

Una iud arriba y una abajo, con una vav separándolas y uniéndolas simultáneamente. El secreto de la imagen con que fue creado el hombre.

Está formada por dos iud, una en la parte superior derecha, y la otra en la inferior izquierda, unidas por una vav en diagonal. Esto representa las aguas superiores e inferiores con el firmamento entre ellos, como fue enseñado por el Arí z"l ("rabi Itzjak Luria, de bendita memoria", quien recibió y reveló nuevos conocimientos de la antigua sabiduría cabalística).

El Agua, es mencionada por primera vez en la Torá, en el relato del primer día de la Creación: "Y el espíritu de Di-s merodea por sobre la superficie de las aguas". En ese momento, las aguas superiores e inferiores eran indistinguibles; su estado es llamado como "agua en el agua". En el segundo día de la Creación, Di-s separó las dos aguas "extendiendo" el firmamento entre ellas.

En el servicio del alma, como enseña el Jasidismo, el agua superior es agua de alegría, la experiencia de estar cercano a Di-s, mientras que el agua inferior es agua de amargura, la experiencia de estar lejano de Di-s.

En la filosofía judía, las dos propiedades intrínsecas del agua son "húmedo" y "frío". El agua superior es "húmeda", asociado con el sentimiento de unidad con la "exaltación de Di-s"; mientras que el agua inferior es "fría", con el sentimiento de separación, la frustración de experimentar la inherente "soledad del hombre".

ב BET - Propósito

Una Morada aquí abajo para Di-s. Esta es la segunda letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 2. Comenzó D”s la Tora: “Bereshit” (Al Principio)

La letra Bet, primera de la palabra "casa", se refiere a la casa de Di-s: "Mi casa será llamada Casa de Oración para todos los pueblos". Consta en el Midrash que la Motivación Divina para la Creación, fue que el Santo, Bendito Sea, deseó tener una morada en la realidad inferior. El cumplimiento de este deseo, comienza con la creación del hombre, un alma Divina investida en un cuerpo físico, y prosigue con la multiplicación del hombre, la "conquista" completa del mundo para convertirlo en el reino de Di-s.

La Torá empieza la descripción detallada del Tabernáculo y sus utensilios, con la declaración de su propósito final: "Y me construirán un Templo y moraré en ellos". No dice "en él", explican los sabios, sino "en ellos", en cada uno y uno de los judíos. "Morar en ellos" es en esencia la revelación de Divinidad en el pueblo de Israel, siempre presente, pero a veces "ensombrecida", como en el tiempo del exilio y la destrucción del Templo. La santidad innata del pueblo de Israel, causa que la Tierra Santa se expanda y eventualmente abarque toda la tierra (la realidad inferior), como está dicho: "la tierra de Israel, se extenderá a todas las tierras del mundo".

Bet (bet-iud-tav) equivale numéricamente a la palabra "taavá", que significa "deseo" o "pasión" (412). En general, "taavá" connota una cualidad humana negativa, sin embargo, en muchos lugares denota la pasión positiva del tzadik, el hombre justo. Un pasaje de Proverbios declara: "Él va a satisfacer la pasión del tzadik", y otro dice: "las pasiones de los tzadikim son sólo buenas". La "taavá" de Di-s, el "Tzadik del mundo", está totalmente por encima de la razón y la lógica. En este nivel, no se puede preguntar "porqué". Como fue expresado por rabi Shneur Zalman de Liadi: "Sobre la pasión, no puede haber preguntas". Como Di-s es la esencia del bien, entonces Su pasión es "sólo bien".

ג GUIMEL - Recompensa y Castigo

Es la tercera letra del alfabeto hebreo, es cercana a la raíz de la palabra mantener, completar y dar. Su valor numérico es 3.

La Guimel symboliza un rico corriendo detrás de un hombre pobre, la dalet, para darle caridad. La palabra guimel se deriva de la palabra guemul, que en hebreo significa tanto dar una recompensa como un castigo. En la Torá, la recompensa y el castigo tienen el mismo objetivo final, la rectificación del alma para que sea apta para recibir la luz de Di-s en su completa expresión.

Recompensa y castigo, implica que el hombre es libre para elegir entre el bien y el mal. (La enseñanza de la guimel, en lo que se refiere al lado abierto de la bet, del cual nació, es explicado en la letra anterior). El Rambam (Maimónides), en particular, pone mucho incapié en el libre albedrío, por ser fundamental para la fe judía. De acuerdo con el Rambam, el Mundo Venidero, el tiempo de la recompensa, es un mundo completamente espiritual de almas sin cuerpo. En este punto, el Ramban (Najmánides) no está de acuerdo y sostiene que de momento que existe la libertad de elección sólo en nuestro mundo físico, la rectificación definitiva de la realidad, la recompensa del Mundo por Venir, va a ser también en el mundo físico. La cabalá y el jasidismo sostienen esta opinión del Ramban.

ד DALET – Autoanulación

Al pronunciar esta cuarta letra del alfabeto hebreo, encontramos un gran acercamiento a la palabra delet (puerta). Su valor numérico es 4.

El hombre pobre, recibe caridad del hombre rico, la guimel. La palabra Dalet significa "puerta". La puerta ocupa el lugar de la abertura de la casa, representada por la bet.

En el Zohar, Dalet se lee como "que no tiene nada [d'leit] de si misma". Esto expresa la propiedad de la más inferior de las emanaciones divinas, la sefirá de maljut, "reino", que no tiene más luz que la que recibe de las sefirot superiores. En el servicio del hombre a Di-s, la dalet caracteriza "shiflut," "humildad", la conciencia de no poseer nada propio. Junto con la percepción del propio poder de libre albedrío, uno debe ser conciente de que El nos da el poder de llegar al éxito, y de no pensar, Di-s lo prohiba, que los logros y talentos son "mi poder y la fortaleza de mi mano". Toda realización en este mundo, particularmente el cumplimiento de una mitzvá, el cumplimiento de la voluntad de Di-s, depende de la ayuda Divina. Esto es especialmente cierto en la lucha del individuo con su inclinación al mal, tanto cuando se manifiesta como una pasión externa, ofreciendo una obstinada resistencia a aceptar el yugo Divino, como a través de la pereza, apatía y similares. Como enseñan nuestros sabios: "Si no fuera por la ayuda de Di-s, él [hombre] no hubiera sido capaz de vencerla [a la inclinación al mal]".

El Talmud describe una situación, donde un hombre está cargando un objeto pesado, y otro hombre aparenta ayudarlo poniendo sus manos sobre la carga, con lo que en realidad el primer hombre soporta todo el peso. Podemos denominar al segundo hombre "un ayudante sólo aparente". Así somos nosotros, explica el Baal Shem Tov, en relación a Di-s. En definitiva, toda nuestra fortaleza viene de lo Alto, el libre albedrío no es más que la expresión de nuestra voluntad de participar, como si fuera, en el acto Divino. Uno meramente pone las manos, sobre la carga transportada exclusivamente por Di-s.

ה HEI – Expresión, Pensamiento, Habla, y Acción

Es la quinta letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 5. Sobre ella dice el Talmud: D"s creó el mundo con dos letras que representan Su Nombre: "la iod y la he". Con la primera creó el mundo venidero y con la segunda este mundo.

El nombre de la letra hei aparece en el versículo: "Tomen [hei] por ustedes mismos, semillas". "Tomen" (hei) expresa la revelación propia en el acto de dar de lo de uno a los demás. Dando a los demás en la forma de autoexpresión, es el regalo definitivo del ser.

Las tres líneas con las que se compone la hei, corresponden a estas tres vestimentas: la línea superior horizontal, al pensamiento; la línea vertical derecha, al habla; y el pie suelto a la acción.

La línea horizontal simboliza un estado de ecuanimidad. El continuo y llano fluir del pensamiento, es la contemplación de cómo Di-s se encuentra por igual en todo lugar y en cada cosa. En relación al prójimo judío, uno debe entender que cada uno de nosotros, posee un punto interior de bondad, y que todos los judíos son iguales en esencia. Esta comprensión, el plano elevado horizontal de la propia conciencia en relación a otro, configura el "escenario" de las relaciones personales para todo individuo.

El punto de origen de la palabra, la línea vertical derecha de la hei está conectada directamente con la línea del pensamiento, y luego desciende para expresar los pensamientos propios, y los sentimientos interiores hacia otros. La raíz de la palabra hablar, en hebreo es davar, que significa "liderazgo", como en la expresión "Hay un líder [dabar] en una generación, no dos líderes en una generación". Liderazgo implica jerarquía, posiciones relativas de arriba y abajo, y esto es representado por una línea vertical. El Rey, y del mismo modo todo líder, rige a través de su poder de hablar, como está dicho: "Con la palabra del Rey está Su soberanía".

"Muchos son los pensamientos en el corazón del hombre, no obstante el consejo de Di-s seguramente se alzará". El servidor de Di-s experimenta la brecha entre sus pensamientos y sus actos. A menudo él es incapaz de llegar a entender sus intenciones interiores; en otros momentos es sorprendido por sucesos inesperados. En ambos casos siente la mano de Di-s dirigiendo sus acciones. Esta brecha es la experiencia de la Nada Divina, la fuente de toda Creación, haciendo algo de la nada.

ו VAV – Conección

Es La sexta letra del alfabeto hebreo. Es la sexta letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico seis representa algo completo y terminado. El mundo fue creado totalmente en seis días.

En el principio de la Creación, cuando la Luz infinita llenaba toda la realidad, Di-s contrajo Su Luz para crear un espacio hueco vacío, como si fuera, que habría de ser el "lugar" necesario para la existencia de los mundos finitos. Hacia este vacío, Di-s atrajo una línea individual de luz, figurativamente hablando, de la Fuente Infinita. Este rayo de luz, es el secreto de la letra vav. Aunque la línea es singular en apariencia, no obstante tiene dos dimensiones, una fuerza interna y otra externa, la cuales toman parte en el proceso de Creación, y en la interacción continua entre el poder creativo y la realidad creada.

La fuerza externa de la línea, es el poder de diferenciar y separar los varios aspectos de la realidad, estableciendo un orden jerárquico, arriba y abajo en la Creación. La fuerza interna de la línea, es el poder de revelar la interinclusión inherente de los distintos aspectos de la realidad, uno en otro, asociándolos juntos en un todo orgánico. Esta propiedad de la letra vav, como se usa en hebreo, se conoce como vav hajibur, la vav de "conección", que en castellano es "y". La primera vav de la Torá -"En el principio Di-s creó los cielos y [vav] la tierra"-, sirve para asociar espíritu y materia, cielo y tierra, a lo largo de la Creación. Esta vav, que aparece en el principio de la sexta palabra de la Torá, es la letra número veintidós del versículo. Ella alude al poder de conectar e interrelacionar los veintidós poderes individuales de la Creación, las veintidós letras del alfabeto hebreo de la alef a la tav.

ז ZAIN - La Mujer Virtuosa

Es La séptima letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 7. Representa los valores espirituales, que son la finalidad del mundo. D"s creó al mundo en 6 días y cesó en el séptimo.

Una "vav" cuya cabeza se extiende en ambas direcciones y por eso aparenta una corona. El cetro de un rey.

La zain, cuya forma es similar a la vav, pero con una corona en la parte superior, refleja el or iashar de la vav como or jozer ("luz que vuelve"). Or jozer asciende con tan tremenda fuerza, que llega a un estado de conciencia más elevado que el del punto original revelado del or iashar. Al llegar al reino supraconciente preliminar de keter (la "corona"), se amplía la percepción tanto a izquierda como a derecha. En verdad, "No hay izquierda en El Anciano [el nivel de keter], todo es derecha". Esto significa que el temor a Di-s (izquierda) es indistinguible, a este nivel preliminar del nivel supraconciente, de la otra manifestación más elevada: el amor a Di-s (derecha), en cuanto a su naturaleza de aferrarse a Di-s.

ח JET - La Dinámica de la Vida, Correr y Retornar

Es La octava letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 8, representa la posibilidad del ser humano de traspasar los límites que impone la tierra. Es la letra de la vida (jaim, de la raíz jaiá, cuya letra más importante es jet).

En el jasidismo, hay dos niveles de vida, "vida esencial" y "vida que vitaliza". Di-s en sí mismo, como si fuera, está en el estado de "Vida Esencial". Su poder creativo, que permea continuamente toda la realidad es "vida que vitaliza". También en el alma judía: la esencia de su raíz, por ser una con Di-s, posee el estado de "vida esencial". Por el otro lado, el reflejo de la luz del alma que brilla abajo para dar vida al cuerpo, se experimenta físicamente a nivel de "vida que vitaliza". Este segundo nivel, que es la vida como la conocemos en general, se manifiesta como una pulsación, el secreto de "correr y retornar", "ratz vshuv".

De acuerdo con el Arí z"l", la letra jet está construida combinando las dos letras previas, vav y zain, con una fina línea a modo de puente, conocida como el jatoteret ("joroba"). La nueva luz que aparece con la unión de la vav -or iashar- y la zain -or jozer- es el secreto de "rondar" o "sobrevolar", a la manera de "tocar sin tocar". La imagen de "sobrevolar" aparece en el mismo comienzo de la Creación: "Y el espíritu de Di-s sobrevuela por sobre las aguas". La palabra "sobrevuela" (merajefet) es la palabra número ochenta en la Torá. Es la primera palabra en la Torá que es numéricamente múltiplo de veintiseis, el valor del nombre Havaiá (merajefet = 728 = 26 times 28). Veintiocho es el valor numérico de coaj, "poder". Así, el secreto último implicado en el valor numérico de la palabra "sobrevolar", es "el poder de Di-s". En cabalá, esta palabra es en particular, el secreto del poder Divino de redimir las 288 chispas caídas, que "murieron" en el proceso de "ruptura de los recipientes" (merajefet es una permutación de met rapaj, "288 han muerto"). Los sabios nos enseñan, que el "espíritu de Di-s", se refiere aquí de hecho al alma del Mashiaj (que se permuta en shem jai, "el nombre viviente").

ט TET - Introversión - El Bien Oculto

Es La novena letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 9. La letra Tet está escrita en la Torá por primera vez en la palabra Tov, bueno. El Talmud nos dice que aquél que ve en sueños una Tet, es señal de algo bueno.

La forma de la tet es "invertda", simbolizando el bien escondido, invertido - como está expresado en el Zohar: "su bien está oculto dentro de él". La forma de la letra jet simboliza la unión de la novia y el novio, consumada en la concepción. El secreto de la tet (que equivale numéricamente a nueve, los nueve meses del embarazo), es el poder de la madre de llevar su bien interior y oculto (el feto), durante el periodo de embarazo.

La revelación de una energía nueva y actual como la revelación del nacimiento, es el secreto de la letra siguiente del alef-bet, la iud. Ella revela el punto de la "Vida Esencial", el secreto de la concepción en la letra jet, preñada y cargada por la tet.

En el comienzo de la Creación, la aparición de la luz es denominada "buena" a los ojos de Di-s: "Y Di-s vió que la luz era buena". Nuestros sabios interpretan esto como: "bueno para que esté oculto, para dárselo a los tzadikim en la Tiempo Venidero". "¿Y donde El la ocultó? En la Torá, como está dicho: 'no hay otro bien que la Torá'".

En el primer versículo de la Torá: "En el comienzo Di-s creó los cielos y la tierra", las letras iniciales de "los cielos y la tierra", son las letras del "Nombre oculto" de Di-s en la Creación, (alef-hei-vav-hei), de acuerdo con la cabalá. El valor numérico de este nombre es diecisiete, el mismo que el de la palabra tov, "bueno". La palabra tzadik equivale a 12 veces 17 = 204, el valor total de las doce permutaciones de las cuatro letras del Nombre oculto. Los Tzadikim, que son llamados "bien", poseen el poder del Nombre oculto (derivado de "los cielos y la tierra"), la bondad oculta necesaria para unir los cielos y la tierra, y de esta manera revelar la luz interior y el propósito de la Creación. Así como la alef tiene el poder de conllevar opuestos, (el poder del firmamento de asociar las aguas superiores e inferiores), la tet posee el poder de unir los mundos de arriba y abajo, "cielos y tierra". El jasidismo explica que en el servicio del alma, este poder se manifiesta en el hombre cuando asume el estado de estar "en el mundo pero fuera del mundo" simultáneamente.

י YOD – IUD El Punto Infinito

Es la décima letra del alfabeto hebreo. Su valor numérico es 10. Su tamaño la coloca como la letra más pequeña e indivisible, no como en el caso de todas las demás letras que están compuestas por varias partes. Un punto con "forma": una corona arriba y un "sendero" debajo. La más pequeña de las letras; La única letra suspendida en el aire.

Revela la chispa de bondad esencial escondida en la letra tet. A continuación del tzimtzum inicial (la contracción de la Infinita Luz de Di-s para hacer "lugar" a la Creación), quedó dentro del espacio vacío un punto potencial e individual o "impresión". El secreto de este punto es el poder del Infinito de contener el fenómeno finito dentro del Sí Mismo, y expresarlo en la realidad externa aparente. Una manifestación finita comienza de un punto de dimensión cero, luego se desarrolla en una línea unidimensional y una superficie bidimensional. Esto está insinuado en la escritura completa de la letra iud (iud-vav-dalet): "punto" (iud), "línea" (vav), "superficie" (dalet). Estas tres etapas corresponden en cabalá a: "punto (necudá), "espectro" (sefirá), "figura" (partzuf). El punto inicial, el poder esencial de la letra iud, es el "pequeño que contiene mucho". "Mucho" se refiere al simple Infinito de Di-s, escondido dentro del punto inicial de revelación, que se refleja como el potencial Infinito que tiene el punto, de desarrollarse y expresarse en todo el múltiple fenómeno finito de tiempo y espacio.

כ KAF / JAF - El Poder de Realizar el Potencial

La jaf simboliza el Keter, la corona (en hebreo, se escribe con Jaf), como dice el Talmud: "Colocará D"s a aquél que ayude al prójimo como es debido y acorde a sus posibilidades". Su valor numérico es 20. Tres líneas conectadas y con las puntas redondeadas; la corona en la cabeza de un rey posternado.

Las dos letras de la escritura completa de la palabra caf, son las iniciales de dos palabras hebreas: coaj ("potencial") y poel ("real"). Así la caf alude al poder latente dentro del reino espiritual, el potencial de manifestarse completamente en la esfera física de lo real. Di-s debe crear el mundo continuamente; de lo contrario, la Creación dejaría de existir instantáneamente. Su potencial, es entonces actualizado a cada momento. Este concepto se conoce como "el poder de revelar el eterno potencial dentro de la realidad".

En el jasidismo se nos enseña que esta debe ser la primera percepción al despertar. De momento que el significado literal de la letra caf es "palma" - el lugar del cuerpo donde se lleva a la práctica el potencial - esta percepción es reflejada en la costumbre de poner una palma sobre la otra al despertar, al recitar la plegaria de Modé Aní: "Te agradezco, Rey viviente y eterno, porque devolviste con misericordia mi alma dentro de mí; Grande es Tu fidelidad".

Caf es también la raíz de la palabra kipá, (etimológicamente, la raíz de la palabra "cap" en inglés), el iarmulke o casquete. En relación a la creación del hombre está dicho: "Tu has puesto Tu Palma [caf] sobre mí".

ל LAMED - Aspiración: Contemplación del Corazón

Su valor numérico es 30. Esta es la letra principesca, ya que su forma la hace destacarse de entre las demás como el rey. Una vav - cuya cabeza (iud) mira hacia abajo - sobre una caf. "Una torre que se remonta en el aire". La única letra que asciende por sobre la línea.

En particular, la forma de la lamed representa la aspiración del alumno devoto de aprender de la boca de su maestro. El significado literal de la letra lamed es "aprender" (o "enseñar"). La semilla de la sabiduría, insinuada por la letra iud, desciende desde el cerebro (Adán) para impregnar completamente la conciencia del corazón (Eva). El corazón aspira (ascendentemente) a recibir este punto de comprensión desde el cerebro. Este es el secreto de la forma de la letra lamed, el corazón asciende con la aspiración de concebir y comprender ("entender conocimiento") el punto de sabiduría, la iud situada en el cénit de la letra lamed.

El maestro contrae su intelecto en un punto (iud), para poder transmitir sus enseñanzas a su estudiante, mientras que el discípulo nulifica sus niveles previos de concepción, para ser un recipiente adecuado para las nuevas y maravillosas enseñanzas de su maestro.

מ MEM - La Fuente de la Sabiduría

Esta letra tiene dos presentaciones: una conocida como mem abierta, se usa en el principio y medio de la palabra y otra cerrada, que sólo se usa al final de las mismas. La mem abierta - un cuadrado con una pequeña abertura en su esquina inferior izquierda. La mem final- un cuadrado completo. Su valor numérico es 40.

Es la letra del "agua" (maim), simboliza la fuente de la Sabiduría Divina de la Torá. Así como las aguas de una fuente material, (manantial), ascienden desde su desconocido origen subterráneo, (el secreto del abismo en el relato de la Creación) para revelarse sobre la tierra, también la fuente de la sabiduría expresa el poder de fluir desde su origen supraconciente. En la terminología de la cabalá, este flujo es desde keter ("corona") hacia jojmá ("sabiduría"). Esta corriente es simbolizada en Proverbios como "la corriente que fluye, la fuente de la sabiduría".

נ NUN - El Mashiaj: Heredero del Trono

También la nun tiene dos formas. Una para cualquier parte de la palabra, con forma encorvada; y otra para los finales de palabra, recta. Un recipiente "doblado" - el "sirviente doblado". La nun final - una vav extendida descendiendo por debajo de la línea - el "sirviente ilimitado".

En arameo, nun significa "pez". La mem, las aguas del mar, es el medio natural de la nun. Ella "nada" en la mem, cubierta por las aguas del "mundo oculto", allí las criaturas no tienen conciencia de sí mismos. Al contrario del pez, los animales terrestres que están expuestos sobre la faz de la tierra, sí tienen autoconciencia.

La "nun" es la letra número catorce del alef-bet, que equivale numéricamente a "David", el progenitor del eterno Reino de Israel. El heredero de David es Mashiaj ben David, del que fue dicho: "Mientras el sol exista, su nombre va a mandar". Nuestros sabios nos enseñan que uno de los nombres del Mashiaj es Inon ("regirá"), que es análogo a nun. Mashiaj es conocido también como "el descarriado" o, literalmente, el "caído".

En general, la nun corresponde en la Torá a la imagen de caer. El alma misma del Mashiaj experimenta continuamente caídas y muerte; si no fuera por la siempre presente Mano de Di-s que lo "atrapa", se podría estrellar contra el suelo y al destrozarse, morir. La conciencia de caer, es el reflejo de la falta de ego del pez en su acuático medio natural, cuando es forzado a revelarse en el suelo seco. Esta es como la experiencia de un tzadik oculto, cuando es forzado de Arriba a revelarse por el bien de Israel y el mundo. Encontramos esto ejemplificado en la vida y enseñanzas del Baal Shem Tov, y lo podemos extender a la vida del Mashiaj. Finalmente, el "destino" de Mashiaj y su generación es asumir el nivel de mar en la tierra, para experimentar, paradójicamente, la auto anulación de la propia conciencia, como está dicho en el versículo de Isaías con el que Maimónides concluye su Código de la Ley Judía (cuya sección final, "Las Leyes de Reyes", culmina con la descripción de la venida del Mashiaj): "porque la tierra estará llena del conocimiento de Di-s, como las aguas cubren el mar".

ס SAMAJ - SAMEJ - El Círculo infinito

Esta letra indica el concepto del apoyo Divino. Tanto por el apoyo de D"s a la persona como por el apoyo de la persona hacia D"s. Su valor numérico es 60.

La forma circular de la samej simboliza la fe fundamental reflejada en todos los niveles de la Torá y la realidad: "Su final está incertado en el comienzo, y el comienzo en su final". Esta comprensión y percepción de la unidad inherente entre comienzo y final, que al ser comprendida en profundidad implica ecuanimidad en todas las etapas del "ciclo infinito", es de hecho la manifestación de la Luz Trascendente de Di-s (sovev kol almin), que abarca por igual cada punto de la realidad.

Esta Luz Trascendental presente en todo momento, se denomina "El es la igualdad e iguala lo pequeño y lo grande". En nuestro servicio a Di-s, esto implica que en relación a los fenómenos del mundo, todas las cosas deben ser relacionadas y aceptadas en forma igual. Este es el atributo de ecuanimidad como fue enseñado por el Baal Shem Tov, en su interpretación del versículo: "Siempre puse [shiviti, de la raíz shavé, 'igual'] a Di-s delante de mí".

ע AIN - Ayin - Providencia Divina

La ain es la letra que representa la comprensión y la visión interna. Su nombre así lo indica ya que "ojo" en hebreo se dice ain. Su valor numérico es 70. Una nun alargada con una vav o zain incrustada. El recipiente de la nun recibe la bendición de Di-s, la vav. Los dos ojos y los nervios ópticos ingresando al cerebro. El ojo derecho mira hacia arriba a la samej; el ojo izquierdo mira hacia abajo hacia la pei.

La escritura completa de la letra ain equivale a 130, o 5 veces 26, siendo 26 el valor numérico del Nombre Havaiá. En cabalá, este fenómeno se aprecia al entender que el ojo posee cinco poderes Divinos. El ojo derecho posee cinco estados de bondad, mientras que el izquierdo posee cinco estados de severidad o poder. En los salmos, encontramos dos versículos en relación a la Providencia de Di-s sobre el hombre. Uno dice: "El Ojo de Di-s está sobre el que es temeroso de El". El otro asevera: "Los Ojos de Di-s están en los tzadikim". El atributo de temor a Di-s, se refiere a la conciencia de la sefirá de maljut, "reino", asemejado a la mujer virtuosa: "la mujer temerosa de Di-s, ella será alabada". Maljut está constituida y dirigida por los cinco "poderes", el secreto del ojo izquierdo de Di-s. Por esta razón, en el primer versículo "Ojo" está en singular, refiriéndose sólo al ojo izquierdo. En la "figura masculina", correspondiente a los seis atributos emotivos del corazón, la Providencia refleja el balance entre las cinco bondades junto con los 5 poderes de Di-s. Por eso en el segundo versículo, aparece la forma plural "ojos", en referencia a ambos Ojos de Di-s.

En el servicio Divino del alma, estos tres niveles de Providencia corresponden a las tres etapas de servicio: sumisión, separación, y dulcificación, como fue enseñado por el Baal Shem Tov. Todo esto lleva a su enseñanza fundamental y que incluye a todas, en relación a la "Providencia Divina particular".

Al entrar a la Tierra de Israel, la segunda ciudad a ser conquistada por Ioshúa fue Ai, que se escribe ain-iud, forma abreviada de la ain (ain-iud-nun, donde la nun cae) "el Ojo". Jericó, la primera ciudad a ser conquistada, viene de la palabra hebrea reaj, el sentido del olfato. En el jasidismo se enseñó que el origen de este sentido es en keter, la sensibilidad supraconciente que dirige la motivación del Deseo o Voluntad.

פ PEI – FEI - Comunicación

La Torá Oral. Esta letra por su nombre Peh hace Iusión a la boca de la persona, en hebreo "peh". Una boca que contiene un diente.

El espacio en blanco dentro de la pei forma una bet escondida. Su valor numérico es 80.

La pei es la decimoséptima letra del alef-bet, el valor numérico de la palabra hebrea tov, "bien" o "bueno", como se discutió en extenso en la letra tet. Las primeras palabras dichas por la "Boca" de Di-s: "Y hágase la Luz", espontáneamente produjeron la luz como la conocemos, y a continuación fueron vistas por Sus "Ojos" como que "es bueno". La palabra "bueno", es la treinta y tres de la Torá, la suma de los valores ordinales de las dos letras ain y pei (33 = 16 más 17), lo que alude a la unión de los dos niveles de daat, contacto (el de los ojos, la Torá escrita, y el de la boca, la Torá Oral).

צ TZAIN – TZADIK - La Fé del Justo

La letra n°18 se llama "Tzadi", pero se la nombra comunmente "Tzadik". Su valor numérico es 90. Una iud incertada en la parte superior de una nun reclinada. Las iud cara hacia arriba y hacia abajo, de acuerdo con dos distintas tradiciones.

Con la letra tzadik comienza la palabra tzelem, la "imagen Divina" según la cual Di-s creó el hombre. Se enseña en cabalá que la tzadik de tzelem corresponde a los tres niveles concientes del alma: mente, corazón y acción, mientras que las dos letras siguientes de tzelem (lamed y mem) corresponden a los dos niveles trascendentes del alma, "el viviente" (chaiá) y "el único" (iejidá), respectivamente, como se vió en la letra hei (tzadik en atbash). Estos dos niveles se vuelven concientes, como dos estados de fé en la percepción interna del tzadik: fé en la Luz Trascendente de Di-s, la máxima fuente de creación, y en la misma Esencia de Di-s, la máxima fuente de revelación de Torá y mitzvot.

La forma de la letra tzadik o tzadi, se asemeja a la alef más que cualquier otra letra. Las veintidos letras del alef-bet se asocian de a dos, formando once "formas compañeras", según qué formas se asemejan más una a la otra, como se enseña en cabalá. La "amiga" de la alef, el Maestro del Universo, es la tzadik, "el justo" sobre el cual el mundo se sostiene, como está dicho: "El tzadik es el fundamento del mundo".

ק KUF – CUF - Omnipresencia - Redención de las Chispas Caídas

La letra KUF nos indica y simboliza la santidad divina. Su valor numérico es 100. Una reish arriba con una zain descendiendo por debajo de la línea a la izquierda.

Dos letras, una reish y una zain, se combinan para formar la letra cuf. La zain hacia la izquierda, desciende por debajo de la línea, la reish hacia la derecha, sobrevuela encima ella. La paradógica unión simbolizada por los dos componentes de la cuf es el secreto de "No hay nadie sagrado como Di-s". En general, la cuf está "parada" por kedushá, santidad. El nivel de santidad sin igual inherente a Di-s, es expresado en las palabras del Zohar de esta manera: "El está aferrado en todos los mundos, por eso nadie lo puede aferrar a El". La zain descendente de la cuf simboliza Su estar aferrado o incluido en todos los mundos, permeando todos las esferas de la realidad "por debajo de la línea", es decir, mundos incompatibles con aquellos en los que se revela la Presencia de Di-s. La reish, la trascendencia eterna de Di-s, permanece "separada" y santa (en hebreo "santo" significa separado) en relación a Su inmanencia descendente.

La cuf es la letra decimonovena, es el secreto de "Eva" (Java = 19; según la numeración ordinal de las letras, Adam equivale a 1 más 4 más 13 = 18 = jai), cuyo nombre también deriva de la raíz que significa "vida", como está dicho: " y Adam llamó el nombre de su esposa Eva (Java) porque ella fue la madre de toda vida". El significado más importante del número diecinueve en la Torá, es el ciclo de diecinueve años de la luna en relación con el sol, lo que constituye la base del calendario judío.

ר  REISH - Proceso - El Arte de la Depuración

La Resh representa y simboliza, el Mal y el Malvado, en hebreo "Rasha". Su valor numérico es 200. El perfil de la cabeza; una cabeza encorvada.

El principio de la sabiduría es el temor a Di-s". A pesar de que esta letra se encuentra cerca del final del alef-bet, su significado primario es "cabeza" o "comienzo". Hay cuatro "comienzos en el alef-bet (comparable a los cuatro Años Nuevos enumerados en el comienzo del tratado de Rosh HaShaná) relativo a cuatro diferentes categorías de fenómenos.

Dentro del proceso de rectificación, el ego debe primero ser "sacudido" por el temor a Di-s, el principio de la sabiduría, entonces la propia "materia" puede ser purificada y depurada con el fin de volverse un "espejo" adecuado para reflejar el Verdadero Algo. Este proceso de depuración, que depende de la sabiduría, y su principio, el temor, son expresados en el versículo: "Tú has hecho todo con sabiduría". La Torá se refiere a "hecho", como el proceso de rectificación y depuración. El Zohar parafrasea este versículo cuando dice: "Tú los has depurado a todos con sabiduría". El "arte de la depuración" es el "principio del final", las tres últimas letras del alef-bet son respectivamente el comienzo, el medio y el final del final. Así como la tzadik se conecta con la cuf en su escritura completa, así la reish "se dirige" hacia la shin, todas las depuraciones de la sabiduría ascienden a su Fuente Divina en la llama del amor de Di-s y su pueblo Israel.

ש SHIN - La Llama Eterna

La letra Shin ocupa un lugar importante, ya que 2 nombres cualidades del Todopoderoso comienzan con ellas. Sha-Dai, que maneja el mundo y Shalom, paz. Tres vav, cada una con una iud en la cima, elevándose desde un punto básico común. Símbolo de simetría; Forma de la llama. Su valor numérico es 300.

La letra shin aparece en relieve en ambos lados del tefilín de la cabeza. En el lado derecho la shin aparece con tres cabezas, mientras que en el izquierdo lo hace con cuatro. En cabalá estudiamos que la shin de tres cabezas es la de este mundo, y la de cuatro es la del Mundo por Venir.

El secreto de la shin es "la llama [Revelación Divina] unida al carbón [Esencia Divina]". El carbón posee una llama invisible en su interior, que emerge y asciende desde su superficie cuando es encendido. Los tres niveles: carbón, llama interna y llama externa, corresponden al secreto de jash-mal-mal, como se explicará en la próxima letra, la tav.

Las tres cabezas de la shin de este mundo se corresponden con tres niveles: lo inmutable, lo potencial y lo cambiante como se discutió arriba. En este mundo, lo inmutable es simbolizado sólo por el negro y oscuro carbón, no por la luz revelada de la llama, sin embargo, la permanencia de la llama depende de la esencia inalterable del carbón. En el Mundo por Venir, esta esencia inalterable se revelará también dentro de la llama. Esta revelación del futuro es el secreto de las cuatro cabezas de la letra shin.

ת TAV - Impresión - El sello de la Creación

La letra Tav representa y simboliza a la "verdad". Al principio no llama la atención pero interesante al final. Una dalet unida a una nun. Su valor numérico es 400.

El Zohar declara: "la tav deja una impresión en el Anciano de Días". "El Anciano de Días", se refiere al sublime placer, innato en la "corona" (Voluntad - Deseo) de la Emanación Divina. La letra tav (se refiere aquí al "Reino del Infinito, Bendito sea El"), deja su impronta o cuño en el "Anciano de Días". Esa impresión es el secreto de la fé simple en la omnipresencia absoluta de Di-s, la presencia del Infinito en lo finito, porque "no hay nada que se asemeje a Él" (la conclusión de la cita del Zohar).

Esta fé se transmite como herencia de generación en generación, de mundo en mundo; maljut ("reino") del mundo superior conectado con keter ("corona") del mundo inmediato inferior. La tav, la letra final del alef-bet, corresponde a maljut ("reino"), el último poder Divino, el secreto de "Tu Reino es el Reino de todos los mundos". La impronta de la tav es el secreto del poder que conecta los mundos - generaciones.